Médicos
enfrían el cerebro para evitar daños por lesiones cerebrales
Los
médicos de la Universidad de Miami /
Jackson Memorial Medical Center (UM / Jackson), uno de los centros de
traumas más activos en los Estados Unidos, están enfriando intencionalmente el
cerebro para evitar daños a largo plazo producidos por las lesiones cerebrales.
No
se ha determinado con precisión cómo la hipotermia aumenta el flujo sanguíneo,
pero se sospecha que los compuestos liberados por el cerebro mientras éste es
enfriado son los que provocan que los vasos sanguíneos se relajen. Otro estudio
muestra que un simple ajuste en la cifra de reducción de temperatura puede
proteger el cerebro sin afectar otros sistemas del cuerpo, como se hacía en el
pasado.
"La
hipotermia fue abandonada hace 20 años, porque aún cuando esta práctica tuvo
éxito protegiendo la función cerebral, además estaba causando complicaciones
en otras áreas. Tenía una tendencia a reducir la función del corazón y a
causar alteraciones del ritmo cardíaco, depresión del sistema inmunológico y,
más importante aún, en las lesiones cerebrales traumáticas producía
deterioro del proceso de coagulación de la sangre. Esto era crítico, debido a
que eran comunes las hemorragias en estos pacientes", afirma el Dr. John
Kuluz, especialista en medicina crítica pediátrica del UM
/ Jackson.
Los
investigadores de pediatría de la UM, neurología
y neurocirugía, encabezan el renacimiento de la hipotermia en el país como una
terapia viable. Los neurólogos encontraron que reducir la
temperatura del cerebro de 37 a 34 grados centígrados podía protegerlo,
junto con otras funciones -en el pasado el cerebro era enfriado hasta 30 grados
centígrados. Los resultados positivos obtenidos regularmente en investigaciones
actuales de ciencias básicas hicieron que el Dr. Kuluz y sus colegas utilizaran
la hipotermia en pacientes con lesiones cerebrales para disminuir o evitar daños
permanentes.
Uno
de los primeros pacientes en beneficiarse fue un muchacho de 15 años que estaba
montando su bicicleta sin el casco cuando fue golpeado por un automóvil. Cuando
llegó al UM / Jackson‘s Ryder Trauma
Center, los estudios mostraron que el flujo sanguíneo hacia el área del
cerebro responsable de la visión había disminuido, por lo que era probable que
se produjera un infarto cerebral o ceguera. El Dr. Kuluz indujo la hipotermia
con frazadas de enfriamiento y baños de agua. "Las terapias normales para
reducir la inflamación cerebral hubieran reducido el flujo sanguíneo, lo cual
hubiera sido catastrófico", explica el especialista.
El
joven paciente, que permanecía en coma, comenzó a hablar sólo tres semanas
después del accidente.
El Dr. Kuluz y sus colegas en Cuidados Críticos y Pediatría están buscando métodos adicionales para mejorar el desenlace de las lesiones cerebrales, entre ellos usar un "gorro de enfriamiento" que baje la temperatura solamente en el cerebro, sin afectar el resto del cuerpo. Ellos han desarrollado un catéter para vigilar con precisión la temperatura del cerebro y evaluar la efectividad de este método de enfriamiento.
Copyright © 2000 José Ignacio Gortari
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